En mayo de 2024, Google cambió las reglas del juego digital con la llegada de las AI Overviews. Ahora, en lugar de mostrar una lista de enlaces, presenta respuestas directas generadas por inteligencia artificial en la parte superior de los resultados. Esto ha reducido drásticamente los clics hacia sitios web que antes dependían del SEO tradicional.
Para muchas empresas, especialmente las pequeñas, esto ha sido un golpe silencioso: menos clics significa menos oportunidades de venta. Sin embargo, hay una salida estratégica que pocos están aprovechando: usar el blog como la base documental de tu marca.
Por qué un blog es tu escudo frente a la IA
Las IA como la de Google no inventan información de la nada: se alimentan de fuentes confiables, estructuradas y consistentes.
Si tu marca publica artículos originales, profundos y actualizados en su propio blog, no solo generas contenido para tu audiencia, sino que entrenas indirectamente a la IA para que hable con tu voz.
Cuando Google responda con un resumen, habrá más probabilidades de que ese texto se alimente de tu blog, reforzando la autoridad de tu marca incluso si el usuario no hace clic inmediatamente.
Del clic a la confianza…esto es branding.
El branding ya no se mide solo en tráfico. En la era de las AI Overviews, la visibilidad también es reputación: aparecer en las respuestas de la IA, con datos correctos y un tono coherente con tu identidad, aumenta la confianza del usuario y te posiciona como referente en tu nicho.
Tu blog se convierte en:
• Repositorio vivo de autoridad: cada artículo es una pieza más del rompecabezas que la IA arma sobre ti.
• Filtro de precisión: publicando información clara y estructurada, reduces el riesgo de que la IA muestre datos erróneos.
• Refuerzo de tono y narrativa: el branding se traduce en un estilo reconocible que incluso una IA puede replicar.
Estrategia mínima para sobrevivir y destacar
1. Publica con intención: prioriza temas que respondan a preguntas clave de tu sector.
2. Optimiza para lectura humana y comprensión de IA: usa subtítulos claros, listas y datos verificables.
3. Monitorea cómo te describe la IA: si detectas errores, repórtalos y corrige la fuente original.
4. Diversifica canales: no dependas solo de Google; combina tu blog con redes sociales, newsletters y alianzas.
En este nuevo escenario, el branding no es un logo ni un eslogan, sino el relato que hasta la inteligencia artificial repite. Y ese relato, si quieres que juegue a tu favor, debe nacer en casa: tu blog.
Porque si una marca no se cuestiona o no sostiene un branding coherente, no hay presupuesto que alcance para crear campañas que peleen contra lo imposible.